¿Crees que eres especial?, ¿crees que lo único que importa es que consigas tus metas?, créeme que no. La vida no ha hecho a la especie humana para que se mire al ombligo. La naturaleza en si misma es una cadena, toda especie, desde una simple mosca hasta el colosal elefante tienen una función. Pero tú, como ser humano, te crees diferente, superior, capaz de controlarlo todo, capaz de tener a las especies bajo la esclavitud de la satisfacción personal, capaz de crear guerras por intereses, capaz de ejercer la violencia física por miedo a perder algo, capaz de asesinar, de robar, de destruir. Todo con un único fin: conseguir lo que quieres.
Pues déjame que te diga que te equivocas, has dejado que tu mente se apodere de todos los pasos que das, pensamientos enfundados en reflexiones erróneas.
Pero esos días están llegando a su fin, esto dejará de existir, una nueva conciencia llega. ¿Por qué?, porque hay muchos que sufren: niños, ancianos, discapacitados, personas que viven en países frutos de un pasado de esclavitud que hoy en día perdura. Hambre, enfermedad, ¿crees que la naturaleza nos trajo aquí para eso?. No y otra cosa más que te perturba y trae consecuencias oscuras a tu ser y al entorno: jamás podrás llegar a encontrar la respuesta al porqué de la vida. Tu destino amargo es ese, porque te respaldas en él, en la búsqueda. Según el zen y muchas otras filosofías milenarias: en la no búsqueda encontrarás la respuesta. Métetelo en la cabeza ser humano, erradica el mal que hay en tu interior, nacido de una vida llena de miedos.
Sí, tu vida se acabará un día, es así de bonito. Todo tiene un fin, por mucho que lo quieras evitar, la inteligencia del universo nos ha hecho así. Por eso, todo lo oscuro que hay en tu interior ya no debe de seguir ahí. Eso solo traerá sufrimiento a todo lo que vive a tu alrededor, a ti mismo.
Erradica de una vez:
- La violencia
- El abuso
- La envidia
- El odio
- La fortuna como meta
- Las diferencias sociales que tienes dentro y sabes bien que existen
- Para el sexo masculino: tener a la mujer como un ser inferior, porque no lo es. Ten clara una cosa: de ese individuo nacemos todos. Respétale como se merece
- Para el sexo femenino: hazte de respetar, sin gritar, pero pon una barrera al dolor, vales lo mismo que los demás
Ya basta de sufrir, de hacernos daño mutuamente, centrémonos en nosotros mismos. Lo único que hay que mejorar es nuestro interior, con eso lo que nos rodea mejora al instante.
En el momento en que seas capaz de estar en silencio contigo mismo, el entorno se arrodilla ante ti. El universo está esperando tu despertar, pero no puede llegar mientras sigas buscando más dinero y comodidad. Ese silencio solamente llega en el momento en el que te aceptes y te veas como un ser extraordinario, que no debe de tener miedo de nada, puesto que todo miedo son ilusiones creadas. Que no debe de odiar a nadie, puesto que ese odio es reflejo de la no aceptación interior. Que no debe dañar a nadie, puesto que con el daño externo recibimos el daño eterno: el interno. Que la envidia te corroe por dentro y te deteriora. Que la diferencia te aleja de tu entorno. Que las fronteras impiden el paso a la verdad. Que el dinero y el poder nos está destruyendo.
En el momento en que dejas que el amor entre a tu vida te conviertes en un ser humano y es en ese único instante en el que puedes llegar a saborear la vida, eso es la felicidad. Un ser humano completo, que acepta y no busca más allá de lo que posee. No quiere decir que no te superes, pero detrás de toda superación siempre hay otra esperando y eso al final lo único que hace es sumergirte en un estado de incertidumbre. Si vives así, nunca encontrarás la paz y cuando no hay paz, la muerte es horrible.
Cuando encuentres la paz y el silencio interior, el mar estará en calma y la muerte estará presta a recibirte con los brazos abiertos. En ese momento ya no habrá miedo y el irte será algo glorioso. Para un samurai, morir en combate era una forma honrosa de irse, se preparaban para ello toda su existencia, ese era su cometido. Son otros tiempos, pero nos iremos igual, prepárate para ese día, que no sea algo trágico. Que sea el momento más increíble de tu vida, puesto que es único. Encuentra la paz en vida y no habrá porque llorar tu muerte, será recordada por siempre.
Pues déjame que te diga que te equivocas, has dejado que tu mente se apodere de todos los pasos que das, pensamientos enfundados en reflexiones erróneas.
Pero esos días están llegando a su fin, esto dejará de existir, una nueva conciencia llega. ¿Por qué?, porque hay muchos que sufren: niños, ancianos, discapacitados, personas que viven en países frutos de un pasado de esclavitud que hoy en día perdura. Hambre, enfermedad, ¿crees que la naturaleza nos trajo aquí para eso?. No y otra cosa más que te perturba y trae consecuencias oscuras a tu ser y al entorno: jamás podrás llegar a encontrar la respuesta al porqué de la vida. Tu destino amargo es ese, porque te respaldas en él, en la búsqueda. Según el zen y muchas otras filosofías milenarias: en la no búsqueda encontrarás la respuesta. Métetelo en la cabeza ser humano, erradica el mal que hay en tu interior, nacido de una vida llena de miedos.
Sí, tu vida se acabará un día, es así de bonito. Todo tiene un fin, por mucho que lo quieras evitar, la inteligencia del universo nos ha hecho así. Por eso, todo lo oscuro que hay en tu interior ya no debe de seguir ahí. Eso solo traerá sufrimiento a todo lo que vive a tu alrededor, a ti mismo.
Erradica de una vez:
- La violencia
- El abuso
- La envidia
- El odio
- La fortuna como meta
- Las diferencias sociales que tienes dentro y sabes bien que existen
- Para el sexo masculino: tener a la mujer como un ser inferior, porque no lo es. Ten clara una cosa: de ese individuo nacemos todos. Respétale como se merece
- Para el sexo femenino: hazte de respetar, sin gritar, pero pon una barrera al dolor, vales lo mismo que los demás
Ya basta de sufrir, de hacernos daño mutuamente, centrémonos en nosotros mismos. Lo único que hay que mejorar es nuestro interior, con eso lo que nos rodea mejora al instante.
En el momento en que seas capaz de estar en silencio contigo mismo, el entorno se arrodilla ante ti. El universo está esperando tu despertar, pero no puede llegar mientras sigas buscando más dinero y comodidad. Ese silencio solamente llega en el momento en el que te aceptes y te veas como un ser extraordinario, que no debe de tener miedo de nada, puesto que todo miedo son ilusiones creadas. Que no debe de odiar a nadie, puesto que ese odio es reflejo de la no aceptación interior. Que no debe dañar a nadie, puesto que con el daño externo recibimos el daño eterno: el interno. Que la envidia te corroe por dentro y te deteriora. Que la diferencia te aleja de tu entorno. Que las fronteras impiden el paso a la verdad. Que el dinero y el poder nos está destruyendo.
En el momento en que dejas que el amor entre a tu vida te conviertes en un ser humano y es en ese único instante en el que puedes llegar a saborear la vida, eso es la felicidad. Un ser humano completo, que acepta y no busca más allá de lo que posee. No quiere decir que no te superes, pero detrás de toda superación siempre hay otra esperando y eso al final lo único que hace es sumergirte en un estado de incertidumbre. Si vives así, nunca encontrarás la paz y cuando no hay paz, la muerte es horrible.
Cuando encuentres la paz y el silencio interior, el mar estará en calma y la muerte estará presta a recibirte con los brazos abiertos. En ese momento ya no habrá miedo y el irte será algo glorioso. Para un samurai, morir en combate era una forma honrosa de irse, se preparaban para ello toda su existencia, ese era su cometido. Son otros tiempos, pero nos iremos igual, prepárate para ese día, que no sea algo trágico. Que sea el momento más increíble de tu vida, puesto que es único. Encuentra la paz en vida y no habrá porque llorar tu muerte, será recordada por siempre.