Una persona dijo una vez "pon la otra mejilla", para mi, una de las frases más sabias que existen. Muchos lo identifican como algo absurdo, su orgullo les dice que eso es ser poco inteligente, pero no es así. La persona que pronunció tan hermosas palabras tenía una sensibilidad y una forma de ver las cosas que hoy en día siguen asombrando, sabes bien de quien hablo. Él no hizo una religión, el ser humano la hizo y con ello, estropeó su mensaje. Esta frase era parte de lo que el decía y era claro: no te resistas a lo que es, unete. No digo que dejes que te pisen, que no intentes conseguir tus sueños, pero no luches contra las cosas de esa forma que comunmente haces, relájate y vive cada momento como es, sin estrés, sin miedo. Resistirte es crear dolor y el dolor solamente puede traer una cosa a tu vida: muerte.
- Guillermo Furió Gómez, Actua con conciencia
No critico las religiones, cada uno es libre de pensar libremente y decidir donde encontrar la verdad, solo digo que el ser humano, a día de hoy, pocas veces ha hecho algo para conseguir un propósito diferente al de no ser él, quien se lleve el premio. Así actúan muchos, en el momento que ven que pueden llevarse un trozo de pastel, una recompensa, un beneficio personal, es cuando se interesan. Sin embargo, cuando no hay nada físico que llevarse, cuando el propio ego no se ve satisfecho, es cuando no le presta atención, eso solo hace que no vivan la esencia de las cosas tal y como son. ¿Y eso que consecuencias tiene?, que esas personas actuen dominados bajo la influencia de la mentira y el engaño, a ellos mismos y a lo que les rodea, ya sean personas, animales, plantas. Son actos que dejamos que sigan en nuestro interior y eso solamente está degenerando la conciencia planetaria.
Uno elige su propio camino, lo único que está escrito es que todos nos iremos de este precioso lugar un día y lo importante es que tu conciencia sonría en ese último suspiro. La naturaleza poco a poco te va preparando para ello. El nacimiento de tu hijo te aporta parte del amor que tal vez no has conseguido por tus propios medios. El realizar actividades te transmite esa pizca de alegría y sensación de compañía que no has podido alcanzar tu solo. Pero si el caparazón que has ido creando y dejando que este, se ha ido puliendo con odio, ira, rencor, orgullo y todo ese sin fin de sentimientos negativos, jamás podrás saber el verdadero significado de estar vivo. ¿Y tú lo sabes?, no, pero si se, que dejando que todo eso este en mi vida, en vez de vivir, lo que estoy es muerto en vida. ¿Por qué?, porque mi cuerpo me lo transmite a través de emociones y cuando todo eso está, hay algo que no puede estar: amor.
¿Y que es el amor sino un cuento?, el amor no es lo que te contaron de niño, ni en la canción de la radio, ni lo que viste en un fragmento de una película. El amor es mucho más que todo eso, es una ley de convivencia básica, se encuentra en cada célula de tu cuerpo, al igual que muchas de las cosas que tienes. El amor es un sentimiento que todos llevamos dentro, pero que muy pocos dejamos que fluya por miedo. Miedo a que nos hagan daño, a que puedan decir algo de nosotros que nos afecte la autoestima, a que lo que buscamos no lo encontremos, a equivocarnos, miedo a prácticamente cualquier situación que vivimos. Por eso no conocemos que es el amor de verdad, porque buscamos, sin saber que no hay que buscar, hay que permitir. Dejar que la vida sea tal y como la vamos eligiendo a cada momento, sin resistirnos, siendo conscientes de donde estamos y en respuesta, decidir que cambiar, pero sin frustrarnos, sin esforzarnos en exceso, relajándonos. Porque aunque erremos, tenemos todas las herramientas para cambiar eso que no está en el lugar que nos hace bien, provocando sensaciones negativas, muerte en vida.
Vivir relajado no es no tener cosas que hacer, es hacerlas con amor, con calma. Sin crear conflictos, sin necesidad de demostrar. No tienes que demostrarte lo que eres capaz de hacer, debes de hacerlo porque es una necesidad para ti y tu evolución, nada más. El querer conseguir las cosas buscando un premio solo trae a tu vida estrés y nervios, eres tú quien los generas, no la gente de tu alrededor. Eres tú el dueño de tus actos y si dejas que el mal estar se instale en tu vida, es porque no te quieres lo suficiente. Apartas el amor hacia ti mismo y hacia lo que te rodea en busca de tu satisfacción. Así no puedes seguir viviendo, bueno, si puedes, pero tal vez un día despiertes y te des cuenta de que la vida es más sencilla de lo que crees. Esto es una rueda y o paramos a mirar el camino que estamos dejando y hacia donde vamos, o al final será muy difícil hacer las cosas correctamente.
En vez de quejarme tanto cuando algo no está en el lugar que quiero, cuando no estoy yo en el lugar que quiero, cuando lo que hay a mi alrededor no es de la forma que quiero, puedo hacer una cosa que lo cambia todo: dar gracias. ¿Por qué hacerlo?, porque cuando te unes a las cosas, todo cambia. Si miro a mi alrededor y doy gracias por el simple hecho de respirar, ya no hay queja. Cuando salga un reproche interior en forma de queja, lo dejo salir y no le hago caso. Con este simple hecho no hay ira, resentimiento ni estados de mal humor, hay una sensación positiva, una sonrisa de satisfacción, de saber que todo es de una forma: la que yo he elegido. Y sino me gusta la cambio, pero sin frustarme ni acusarme de hacer las cosas mal, eso solo trae negatividad a mi existencia.
Cuando ese Yo Queja se manifieste, cambialo por algo muy sencillo: gracias. Cambia la palabra que se manifieste en queja: "¿Por qué tiene que pasarme todo a mi?, mira que lo sabia, siempre es el mismo, el "tonto" de turno, etc. Sonrie y da las gracias y sigue haciendo lo que estabas haciendo. Todo es creado por situaciones elegidas por ti, no puedes quejarte, eres tú quien lo ha creado. Deja de traer quejas a tu vida y trae más gratitud. Gracias por estar vivo, por respirar, por poder masticar un delicioso alimento, beber agua, recibir un abrazo, dar un beso y todas esas maravillas que significan vivir.
Un simple cambio interior trae consecuencias grandiosas a nuestra vida. Todo esto ya está en ti, yo solo te lo recuerdo, nada más. Pero si no actuas no podrás conseguir que las cosas cambien. Recuerda: no en mi mente, no en mi vida. Si quito la queja de mi mente, la quito de mi vida. Si cambio la queja por la gratitud agrego más amor a mi existencia. Eso solo es positivo, interpretalo como quieras, pero haz la prueba. Cuando se manifiesten quejas en tu vida no las dejes estar, intenta filtrarlas. Habrá veces que cueste, pero poquito a poco verás, como un día tu solo te darás cuenta de que era verdad.
¿El qué era verdad?, que dar gracias trae amor a tu vida y de que este no era ese cuento que te dijeron de niño.
P.D. Quejarte de tu situación solamente hace que te sientas mal, únete a ella y sigue adelante, cambiando poco a poco lo que te crea mal estar. Jesucristo trajo un mensaje diferente al que muchos creen con su existencia. Yo no digo que sepa cual era, pero seguro que el no quería que se crearan guerras y diferencias entre sus hermanos por sus palabras. Fue capaz de ver el amor que hay a nuestro alrededor, estaba despierto, como también lo estaba Buda y muchos otros. Nosotros también podemos hacerlo, debemos unirnos a nuestros miedos, alejar las quejas, dejar de resistirnos a lo que somos y fundirnos con la verdad.
- Guillermo Furió Gómez, Actua con conciencia
No critico las religiones, cada uno es libre de pensar libremente y decidir donde encontrar la verdad, solo digo que el ser humano, a día de hoy, pocas veces ha hecho algo para conseguir un propósito diferente al de no ser él, quien se lleve el premio. Así actúan muchos, en el momento que ven que pueden llevarse un trozo de pastel, una recompensa, un beneficio personal, es cuando se interesan. Sin embargo, cuando no hay nada físico que llevarse, cuando el propio ego no se ve satisfecho, es cuando no le presta atención, eso solo hace que no vivan la esencia de las cosas tal y como son. ¿Y eso que consecuencias tiene?, que esas personas actuen dominados bajo la influencia de la mentira y el engaño, a ellos mismos y a lo que les rodea, ya sean personas, animales, plantas. Son actos que dejamos que sigan en nuestro interior y eso solamente está degenerando la conciencia planetaria.
Uno elige su propio camino, lo único que está escrito es que todos nos iremos de este precioso lugar un día y lo importante es que tu conciencia sonría en ese último suspiro. La naturaleza poco a poco te va preparando para ello. El nacimiento de tu hijo te aporta parte del amor que tal vez no has conseguido por tus propios medios. El realizar actividades te transmite esa pizca de alegría y sensación de compañía que no has podido alcanzar tu solo. Pero si el caparazón que has ido creando y dejando que este, se ha ido puliendo con odio, ira, rencor, orgullo y todo ese sin fin de sentimientos negativos, jamás podrás saber el verdadero significado de estar vivo. ¿Y tú lo sabes?, no, pero si se, que dejando que todo eso este en mi vida, en vez de vivir, lo que estoy es muerto en vida. ¿Por qué?, porque mi cuerpo me lo transmite a través de emociones y cuando todo eso está, hay algo que no puede estar: amor.
¿Y que es el amor sino un cuento?, el amor no es lo que te contaron de niño, ni en la canción de la radio, ni lo que viste en un fragmento de una película. El amor es mucho más que todo eso, es una ley de convivencia básica, se encuentra en cada célula de tu cuerpo, al igual que muchas de las cosas que tienes. El amor es un sentimiento que todos llevamos dentro, pero que muy pocos dejamos que fluya por miedo. Miedo a que nos hagan daño, a que puedan decir algo de nosotros que nos afecte la autoestima, a que lo que buscamos no lo encontremos, a equivocarnos, miedo a prácticamente cualquier situación que vivimos. Por eso no conocemos que es el amor de verdad, porque buscamos, sin saber que no hay que buscar, hay que permitir. Dejar que la vida sea tal y como la vamos eligiendo a cada momento, sin resistirnos, siendo conscientes de donde estamos y en respuesta, decidir que cambiar, pero sin frustrarnos, sin esforzarnos en exceso, relajándonos. Porque aunque erremos, tenemos todas las herramientas para cambiar eso que no está en el lugar que nos hace bien, provocando sensaciones negativas, muerte en vida.
Vivir relajado no es no tener cosas que hacer, es hacerlas con amor, con calma. Sin crear conflictos, sin necesidad de demostrar. No tienes que demostrarte lo que eres capaz de hacer, debes de hacerlo porque es una necesidad para ti y tu evolución, nada más. El querer conseguir las cosas buscando un premio solo trae a tu vida estrés y nervios, eres tú quien los generas, no la gente de tu alrededor. Eres tú el dueño de tus actos y si dejas que el mal estar se instale en tu vida, es porque no te quieres lo suficiente. Apartas el amor hacia ti mismo y hacia lo que te rodea en busca de tu satisfacción. Así no puedes seguir viviendo, bueno, si puedes, pero tal vez un día despiertes y te des cuenta de que la vida es más sencilla de lo que crees. Esto es una rueda y o paramos a mirar el camino que estamos dejando y hacia donde vamos, o al final será muy difícil hacer las cosas correctamente.
En vez de quejarme tanto cuando algo no está en el lugar que quiero, cuando no estoy yo en el lugar que quiero, cuando lo que hay a mi alrededor no es de la forma que quiero, puedo hacer una cosa que lo cambia todo: dar gracias. ¿Por qué hacerlo?, porque cuando te unes a las cosas, todo cambia. Si miro a mi alrededor y doy gracias por el simple hecho de respirar, ya no hay queja. Cuando salga un reproche interior en forma de queja, lo dejo salir y no le hago caso. Con este simple hecho no hay ira, resentimiento ni estados de mal humor, hay una sensación positiva, una sonrisa de satisfacción, de saber que todo es de una forma: la que yo he elegido. Y sino me gusta la cambio, pero sin frustarme ni acusarme de hacer las cosas mal, eso solo trae negatividad a mi existencia.
Cuando ese Yo Queja se manifieste, cambialo por algo muy sencillo: gracias. Cambia la palabra que se manifieste en queja: "¿Por qué tiene que pasarme todo a mi?, mira que lo sabia, siempre es el mismo, el "tonto" de turno, etc. Sonrie y da las gracias y sigue haciendo lo que estabas haciendo. Todo es creado por situaciones elegidas por ti, no puedes quejarte, eres tú quien lo ha creado. Deja de traer quejas a tu vida y trae más gratitud. Gracias por estar vivo, por respirar, por poder masticar un delicioso alimento, beber agua, recibir un abrazo, dar un beso y todas esas maravillas que significan vivir.
Un simple cambio interior trae consecuencias grandiosas a nuestra vida. Todo esto ya está en ti, yo solo te lo recuerdo, nada más. Pero si no actuas no podrás conseguir que las cosas cambien. Recuerda: no en mi mente, no en mi vida. Si quito la queja de mi mente, la quito de mi vida. Si cambio la queja por la gratitud agrego más amor a mi existencia. Eso solo es positivo, interpretalo como quieras, pero haz la prueba. Cuando se manifiesten quejas en tu vida no las dejes estar, intenta filtrarlas. Habrá veces que cueste, pero poquito a poco verás, como un día tu solo te darás cuenta de que era verdad.
¿El qué era verdad?, que dar gracias trae amor a tu vida y de que este no era ese cuento que te dijeron de niño.
P.D. Quejarte de tu situación solamente hace que te sientas mal, únete a ella y sigue adelante, cambiando poco a poco lo que te crea mal estar. Jesucristo trajo un mensaje diferente al que muchos creen con su existencia. Yo no digo que sepa cual era, pero seguro que el no quería que se crearan guerras y diferencias entre sus hermanos por sus palabras. Fue capaz de ver el amor que hay a nuestro alrededor, estaba despierto, como también lo estaba Buda y muchos otros. Nosotros también podemos hacerlo, debemos unirnos a nuestros miedos, alejar las quejas, dejar de resistirnos a lo que somos y fundirnos con la verdad.