Tu forma de perdonar actual es errónea, tu forma actual de perdón es efímera. Hoy tal vez perdones, pero mañana otro acto volverá y con él la ira, la incomprensión, el juicio o cualquier otro sentimiento saldrá de nuevo.Uno perdona, pero no olvida
Perdonar no significa olvidar, perdonar significa dejar pasar, no hacer que lo que hay fuera de ti te afecte. Significa dejar que las personas sean, significa dejar que tu seas, te aceptes y te rias contigo mismo. Significa seguir adelante, signfica tener coraje, ser valiente. Para acceder al poder del perdón debes de renovarte a cada momento, vaciar y llenar, comprender, aceptar.
¿Y como lo consigo?
No puedes decir "te perdono" y ya está. Perdonar es un acto espiritual, es algo que se debe sentir.
El perdón es el acto de amor más importante que un ser humano puede realizar, es más, todos tus actos son actos de amor. Desde llamar a una persona y preguntarle como está, realizar un trabajo, limpiar tu casa, hasta hacer la comida. Una persona ve el mundo a través del amor de su interior, esta es una de las principales causas por la cual mucha gente no puede acceder al perdón; no todos vemos el mundo con los ojos del corazón. Nuestra experiencia llena de odio, melancolía, tristeza e injusticias inventadas lo juzga sin poder ver la realidad.
A través de la búsqueda del amor, que no es más que ilusión, gratitud, aceptación, solidaridad, comprensión y unión con el entorno, accedes a la verdad.
¿Y cual es esta verdad?
Que para vivir en paz y alegre debes de realizar el acto del perdón a cada instante. A través del perdón consigues dejar el pasado en su sitio, no juzgas a las personas por sus actuaciones, ya que cada uno es libre de decidir lo que quiere. Son tus etiquetas, tus juicios, tu cultura, lo que has aprendido lo que juzga los actos de las personas que están cerca, haciendo que tu corazón se enturbie.
Hay cosas que no se pueden perdonar
Olvida el perdón tal y como lo conoces hoy, porque es erróneo. Para poder sentir la energía positiva del poder del perdón, debes saber que al único que debes de perdonar es a ti mismo. Por los años de autosufrimiento que has pasado, aportando negatividad, juzgando cada cosa que vives, siendo solamente alegre cuando las experiencias son exactamente como tu quieres. La madurez interior está a tu alcance, ella te hará libre. Es el amor la energía inagotable que lo mueve todo y el perdón te abrirá las puertas a ella. Cuando logres hacerlo, sentirás una sensación de gratitud y bienestar que jamás hubieses imaginado.
Cuando consigues perdonarte, la mente se calla, es como magia, ya no se escucha el murmullo, ya no vienen imágenes de situaciones pasadas, de relaciones rotas, de trabajos insatisfactorios, de cuando te señalaron con el dedo. Cuando sientes el perdón dentro de ti ocurre algo sorprendente: aceptas la muerte como parte de la vida. No echas en cara que alguien se fuera, aceptas que es parte de lo que significa estar vivo y te sientes muy lleno. Más de lo que jamás hubieras estado nunca, la muerte no te da miedo.
Aceptas todo lo que viene y abrazas lo que pasó fuertemente porque has aprendido y crecido de ello, dejas que las cosas sean y ocurran. Depositas tus pasos en el destino, sabiendo que este lo marcas tú, pero ahora sin resistencias. Sigues luchando, sigues manteniendo tu autoestima alta, sigues diciendo no, sigues diciendo sí, sigues protegiendo tu casa y tu cuerpo, tu familia, el entorno. Pero es diferente, has dado un paso agigantado hacia la alegría, que no es más que la traducción del estado interior que todos queremos alcanzar y que se llama felicidad.
P.S. En la actual forma de perdón tenemos que olvidar el daño que nos han hecho, pero la realidad es muy diferente: somos nosotros los que nos hacemos daño. Hemos aprendido a juzgar y depender del entorno, a culpar a los demás de lo que nos ocurre. Es hora de cambiar, es hora de hacernos responsables de nuestro bienestar. Es hora de pedirnos perdón y comenzar de nuevo.

